Jack Sparrow
Poeta reconocido
QUERIDO AMIGO
Enrique Aray in memoriam
Querido amigo, cuantas veces me regalaste
esa sonrisa china que creí eterna.
¿Te acuerdas hermanito de esos días escolares?
El patio era nuestra pampa, desde allí mirábamos
los cerros de la Residencial, que más tarde escalaríamos.
Te pedí que me esperaras.
Te dije que las sogas no resisten a los amigos
si van solos; pero tú siempre ibas a la cabeza
de los palomillas. No creas que no le rogué a mi papá
para vivir cerca, pero me quedaste tan lejos.
Querido amigo, perdóname si no tuve el brazo largo,
si pensé que al tomar el carro habría viernes
varios días, si esa noche no recé, si dormí temprano
sin saber que esa noche te echaste en una cama más dura,
si no fue a mí a quien le salió mal la travesura
Si trepas por la reja de la iglesia
hacia el patio, pregunta por mí a Celestino,
mi hijo estudia también en segundo año,
no me confundas con él, yo soy ahora el padre
de familia del niño que vive lejos.
Querido amigo, a veces camino por la cancha del colegio,
pateó una chapa hacia el arco y te busco
para darnos un abrazo. Un favor hermanito,
si estas por ahí, mírate a mi chiquillo,
que no vaya a ser, tan travieso como nosotros.
Enrique Aray in memoriam
Querido amigo, cuantas veces me regalaste
esa sonrisa china que creí eterna.
¿Te acuerdas hermanito de esos días escolares?
El patio era nuestra pampa, desde allí mirábamos
los cerros de la Residencial, que más tarde escalaríamos.
Te pedí que me esperaras.
Te dije que las sogas no resisten a los amigos
si van solos; pero tú siempre ibas a la cabeza
de los palomillas. No creas que no le rogué a mi papá
para vivir cerca, pero me quedaste tan lejos.
Querido amigo, perdóname si no tuve el brazo largo,
si pensé que al tomar el carro habría viernes
varios días, si esa noche no recé, si dormí temprano
sin saber que esa noche te echaste en una cama más dura,
si no fue a mí a quien le salió mal la travesura
Si trepas por la reja de la iglesia
hacia el patio, pregunta por mí a Celestino,
mi hijo estudia también en segundo año,
no me confundas con él, yo soy ahora el padre
de familia del niño que vive lejos.
Querido amigo, a veces camino por la cancha del colegio,
pateó una chapa hacia el arco y te busco
para darnos un abrazo. Un favor hermanito,
si estas por ahí, mírate a mi chiquillo,
que no vaya a ser, tan travieso como nosotros.
Última edición:
::