Hoy quise escribirte estas líneas porque la verdad, ya mi alma no lo soportaba. Que decirte cuando me has dedicado una vida entera, llena de amor, pasión y esperanzas. Yo diría que ni escribiéndote un libro, pagaría por todo lo que has hecho por mí.
Me has dado alegría, compañía, comprensión, ilusión. Y sé que un día te lo dije y hoy lo reafirmo, mi corazón no olvidará jamás, quién lo puso de nuevo a latir.
No es habitual que yo escriba de esta forma, pero he sentido a través de la satisfacción, agradecer tú noble esfuerzo. A veces he creído que el mundo no se acopla en nosotros, porque nuestros sentimientos, de los que hemos creado una alianza, va más allá de una simple atracción, de una simple mirada, de un mutuo respeto.
Ya ni puedo contar las veces en que he caído y tú me has levantado, mi imágen la has transformado en una dulce nostalgia. Y si dicen que en el oro están comprendidos todos los valores, en tú sinseridad y dedicación, están comprendidas todas las virtudes. No me atreveré a extenderme porque creo que ahora, sólo me basta con un te quiero.
Me has dado alegría, compañía, comprensión, ilusión. Y sé que un día te lo dije y hoy lo reafirmo, mi corazón no olvidará jamás, quién lo puso de nuevo a latir.
No es habitual que yo escriba de esta forma, pero he sentido a través de la satisfacción, agradecer tú noble esfuerzo. A veces he creído que el mundo no se acopla en nosotros, porque nuestros sentimientos, de los que hemos creado una alianza, va más allá de una simple atracción, de una simple mirada, de un mutuo respeto.
Ya ni puedo contar las veces en que he caído y tú me has levantado, mi imágen la has transformado en una dulce nostalgia. Y si dicen que en el oro están comprendidos todos los valores, en tú sinseridad y dedicación, están comprendidas todas las virtudes. No me atreveré a extenderme porque creo que ahora, sólo me basta con un te quiero.