Antonio Navarro Arias
Poeta recién llegado
Mi profesor me ha encomendado escribir un poema;
y que además en él se respire verdad y poesía,
menudo trabajo para un novato en cuestiones de letras;
teniendo en cuenta que en todo poema no hay poesía
y que hay poesías a las que les falta el poema.
¿Y ahora qué hago profesor?
Si he vuelto a caer
en abismos vacíos de silencios humanos
en autista apatía de palabras siniestras;
y en charcos ingratos de tintas azules,
donde se ahogan mis frases.
¿Sobre qué escribo profesor?
Sobre el sol, que riega los campos de luz y alegría
y abriga a los cerros cual seno materno;
mientras me clava su rayo salvaje
de fuego y misterio?
Sobre la luna, que arrulla a los ríos
y cuida el sueño salado de mares lejanos;
mientras el terco trinar de los grillos
acompañan mi insomnio.
Sobre el día:
averno infame de esta melancólica monotonía.
Sobre la noche:
soledad sin fondo y silencio infinito.
Sobre la vida:
¿Es vida la mía?
Sobre la muerte:
¿Es muerte la muerte?
¡O es vida después de la vida?
No obstante el dilema
yo sigo cayendo al final de esta hoja;
y no sé si escribir el poema
o sentir la poesía.
Profesor de creación literaria:
¿Puede un poema llevar por nota 20 y otro 05?
Antes de irme le dejo el dilema.
Profesor de creación literaria:
¿Quién decide qué es y no es poesía?