Nino Miel
Poeta recién llegado
Aducen las flores,
que son hermosas,
para protegerse de quien las pisa,
indolente, sin piedad.
Argumentan los jóvenes,
que son impetuosos,
para poder equivocarse,
y trasgredirse,
y nihilizarse.
Exponen los eruditos,
que son sabios,
para buscar quimeras
en que malgastar su tiempo,
e inmortalizarse.
Demuestra el tiempo,
que es inexorable,
para seguir pasando, ...cansino,
modulando cuanto encuentra a su paso.
Susurras tú,
que me has amado,
para que te contemple,
y que te adore,
pero ya no estás impresa en mí,
y la memoria vuela
por mis recuerdos infantiles.
Hace ya tiempo que me confunden las palabras
y no reconozco los timbres familiares.
Estoy perplejo y confuso.
¿Quién anda ahí?
que son hermosas,
para protegerse de quien las pisa,
indolente, sin piedad.
Argumentan los jóvenes,
que son impetuosos,
para poder equivocarse,
y trasgredirse,
y nihilizarse.
Exponen los eruditos,
que son sabios,
para buscar quimeras
en que malgastar su tiempo,
e inmortalizarse.
Demuestra el tiempo,
que es inexorable,
para seguir pasando, ...cansino,
modulando cuanto encuentra a su paso.
Susurras tú,
que me has amado,
para que te contemple,
y que te adore,
pero ya no estás impresa en mí,
y la memoria vuela
por mis recuerdos infantiles.
Hace ya tiempo que me confunden las palabras
y no reconozco los timbres familiares.
Estoy perplejo y confuso.
¿Quién anda ahí?
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