Aquí estoy porque aquí sigo,
con esta sucia ansiedad
que no deja que esté en paz
con el mundo ni conmigo.
Trato de buscar abrigo
al calor de las recetas
-pastillitas en tabletas-,
medicinas que no curan,
pero que a veces procuran
condiciones casi ascetas.
(Y en fin, día a día vamos
con los cinco miligramos.)
Nota: las "pastillitas" a las que me refiero son los llamados "inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina", comunmente conocidos como ansiolíticos o antidepresivos. Son legales, pero solo se pueden usar bajo prescripción médica. Para nada trato de hacer apología de las drogas. Simplemente hablo de una situación personal, en la que mucha otra gente está, de ahí el título.
con esta sucia ansiedad
que no deja que esté en paz
con el mundo ni conmigo.
Trato de buscar abrigo
al calor de las recetas
-pastillitas en tabletas-,
medicinas que no curan,
pero que a veces procuran
condiciones casi ascetas.
(Y en fin, día a día vamos
con los cinco miligramos.)
Nota: las "pastillitas" a las que me refiero son los llamados "inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina", comunmente conocidos como ansiolíticos o antidepresivos. Son legales, pero solo se pueden usar bajo prescripción médica. Para nada trato de hacer apología de las drogas. Simplemente hablo de una situación personal, en la que mucha otra gente está, de ahí el título.
Última edición: