Laura G...
Poeta recién llegado
La inercia de la vida
y el amor propio
vuelven lo ageno de uno
y lo de uno una entrega.
Dulce entrega,
que no espera
pero espera,
a veces se rompe,
y como río al mar
muere y vive en otro
o nace desde la lluvia.
y el amor propio
vuelven lo ageno de uno
y lo de uno una entrega.
Dulce entrega,
que no espera
pero espera,
a veces se rompe,
y como río al mar
muere y vive en otro
o nace desde la lluvia.