Nano Guzman
Poeta recién llegado
No te sientes junto a su banqueta
Si no estas a la altura de sus marionetas
No discutas sus disputas, cierra la boca
Antes que te muerdan las moscas
La lengua entumida porque callas
Lo que te gritan, pero no te vayas
A levantar quédate sentado, a mirar
Como los gritos de los sordos más
Desbocan de las palabras caídas
De esas bocas huérfanas de razón
Idas entre mudos y mancos, perdidas
Por el martillo que el muerto juzgo
Aquel que muerto por jugar quedo
No te sientes junto a su banqueta
Si en la falda de una de sus marionetas
Esta empalada, hasta tu idea, la razón
Juega callado con mudos, no pretendas
Que te escuchen si das silencio, perdón
No le pidas porque ese es otro muerto
Bajo los maderos de la mesón, donde juzgo
El mismo que muerto por jugar quedo
Si no estas a la altura de sus marionetas
No discutas sus disputas, cierra la boca
Antes que te muerdan las moscas
La lengua entumida porque callas
Lo que te gritan, pero no te vayas
A levantar quédate sentado, a mirar
Como los gritos de los sordos más
Desbocan de las palabras caídas
De esas bocas huérfanas de razón
Idas entre mudos y mancos, perdidas
Por el martillo que el muerto juzgo
Aquel que muerto por jugar quedo
No te sientes junto a su banqueta
Si en la falda de una de sus marionetas
Esta empalada, hasta tu idea, la razón
Juega callado con mudos, no pretendas
Que te escuchen si das silencio, perdón
No le pidas porque ese es otro muerto
Bajo los maderos de la mesón, donde juzgo
El mismo que muerto por jugar quedo