Quiéreme,
que silencie la palabra tu ternura;
ámame,
que me bañe en sentimientos tu mirada;
mátame,
con tu lengua penetrante en desmesura,
con aromas y gemidos resbalando por tu almohada,
con tequieros de tu entraña y con ayes de dulzura.
que silencie la palabra tu ternura;
ámame,
que me bañe en sentimientos tu mirada;
mátame,
con tu lengua penetrante en desmesura,
con aromas y gemidos resbalando por tu almohada,
con tequieros de tu entraña y con ayes de dulzura.
Quiéreme,
que es mi savia persistente luz y sombra de tu anhelo;
ámame,
que tus besos incendiarios sinrazón en mi provocan;
mátame,
torbellino insuperable que levantas mi desvelo,
con latidos de tu pecho que me asaltan y me alocan,
con el fuego de tu amor, con las aguas de tu cielo.
que es mi savia persistente luz y sombra de tu anhelo;
ámame,
que tus besos incendiarios sinrazón en mi provocan;
mátame,
torbellino insuperable que levantas mi desvelo,
con latidos de tu pecho que me asaltan y me alocan,
con el fuego de tu amor, con las aguas de tu cielo.
Quiéreme
a la orilla candorosa de sonrisa amanecida;
ámame
con furor en el cenit impensable del deseo que nos ata;
mátame
con tu sabio recorrido por mi piel humedecida
culminando el frenesí que me ofusca y te arrebata,
y devórame en delirio de pasión estremecida.
a la orilla candorosa de sonrisa amanecida;
ámame
con furor en el cenit impensable del deseo que nos ata;
mátame
con tu sabio recorrido por mi piel humedecida
culminando el frenesí que me ofusca y te arrebata,
y devórame en delirio de pasión estremecida.
Quiéreme ...,
ámame ...,
mátame ...,
con tus ansias de mujer enamorada,
con la esencia que derrama tu locura,
con tu alma, con tu sangre, con tu vida ...
ámame ...,
mátame ...,
con tus ansias de mujer enamorada,
con la esencia que derrama tu locura,
con tu alma, con tu sangre, con tu vida ...