salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Quieres, cielo mío que te ame?
¿quieres que te quiera?
¿que te quiera como nadie lo ha hecho?
¿Lo resistirás?
¿Aguantarás los embates de mi pasión?
¿Me los devolverás?
¿Dime?....¿que harás?
¿Mitigarás mis ansias?
¿Desearás que mi cuerpo solo viva en ti?
¿Sabes? yo solo deseo vivir en ti,
solo en ti.
Fundirme en ti.
Juntar mi cuerpo y mi alma,
con tu cuerpo y tu alma
y poder ser siempre tú.
Hmmm. Quiero escribir, con mi boca,
sobre tu piel, el mas bello poema de amor,
escribirte lo que nunca nadie te ha escrito,
decirte lo que nunca nadie te ha dicho.
Yo buscaré las palabras que nunca has escuchado,
y si no existieran las inventaría para ti.
Eres mi mayor placer y mi mayor tortura.
Vives en mis pupilas, tras mis ojos.
Allí donde yo miro estás presente,
imagen deliciosa de mi sueño.
Nos une y nos separa un aire denso,
una distancia de melancolía.
Ya nada es igual ni diferente
viviendo como vives en mi mente.
Solo quiero sufrir tu quemadura,
que arda tu pasión con mi locura.
Crucifícame a tu cuerpo mi amada,
para sentir mi piel, en ti, clavada.
Quiero tu turbulencia abrazadora,
sentirte en cada noche, en cada aurora.
Quiero sentirme vivo y desangrado,
para pisar mis años, resignado
y volver a vivir, con otra vida
la esperanza que, en ti, ya está prendida.
Manuel Sal Menéndez.
¿quieres que te quiera?
¿que te quiera como nadie lo ha hecho?
¿Lo resistirás?
¿Aguantarás los embates de mi pasión?
¿Me los devolverás?
¿Dime?....¿que harás?
¿Mitigarás mis ansias?
¿Desearás que mi cuerpo solo viva en ti?
¿Sabes? yo solo deseo vivir en ti,
solo en ti.
Fundirme en ti.
Juntar mi cuerpo y mi alma,
con tu cuerpo y tu alma
y poder ser siempre tú.
Hmmm. Quiero escribir, con mi boca,
sobre tu piel, el mas bello poema de amor,
escribirte lo que nunca nadie te ha escrito,
decirte lo que nunca nadie te ha dicho.
Yo buscaré las palabras que nunca has escuchado,
y si no existieran las inventaría para ti.
Eres mi mayor placer y mi mayor tortura.
Vives en mis pupilas, tras mis ojos.
Allí donde yo miro estás presente,
imagen deliciosa de mi sueño.
Nos une y nos separa un aire denso,
una distancia de melancolía.
Ya nada es igual ni diferente
viviendo como vives en mi mente.
Solo quiero sufrir tu quemadura,
que arda tu pasión con mi locura.
Crucifícame a tu cuerpo mi amada,
para sentir mi piel, en ti, clavada.
Quiero tu turbulencia abrazadora,
sentirte en cada noche, en cada aurora.
Quiero sentirme vivo y desangrado,
para pisar mis años, resignado
y volver a vivir, con otra vida
la esperanza que, en ti, ya está prendida.
Manuel Sal Menéndez.
::