elissp
Poeta recién llegado
Quiero decirte desde mi lecho, desde mi puesto perdido
entre las montañas, desde las dunas que se forman en la vida
con la fragilidad del silencio, que acaricia como el viento.
Con el alma sollozante que late sin remordimientos,
al contacto de los besos depositados en silencio,
uno tras otro decorando de sentido la alcoba escogida,
guardando las reminiscencias, dejando lugar a nuevas emociones.
Con la avidez de un niño que juega entre los montes,
dejo abierta la libreta con una pluma de colores;
mas notable sería, que pudiera escribir tu nombre,
pero eso no es cosa de una, sino de dos, como sol y luna,
como aire y fuego, como la vida misma, en este juego de encontrarnos.
Quiero decirte - aunque aun no lo he dicho - con palabras sinceras,
con una pasión descontrolada, borrando las cadenas de la timidez,
sacándome los miedos de este nerviosismo indómito que me llega,
y con el alma desnuda, hablar con la mirada, el lenguaje del amor.
En fin quiero decirte lo que tu ya sabes desde que te vi,
cuando me buscaste, en la enredadera de la vida.
entre las montañas, desde las dunas que se forman en la vida
con la fragilidad del silencio, que acaricia como el viento.
Con el alma sollozante que late sin remordimientos,
al contacto de los besos depositados en silencio,
uno tras otro decorando de sentido la alcoba escogida,
guardando las reminiscencias, dejando lugar a nuevas emociones.
Con la avidez de un niño que juega entre los montes,
dejo abierta la libreta con una pluma de colores;
mas notable sería, que pudiera escribir tu nombre,
pero eso no es cosa de una, sino de dos, como sol y luna,
como aire y fuego, como la vida misma, en este juego de encontrarnos.
Quiero decirte - aunque aun no lo he dicho - con palabras sinceras,
con una pasión descontrolada, borrando las cadenas de la timidez,
sacándome los miedos de este nerviosismo indómito que me llega,
y con el alma desnuda, hablar con la mirada, el lenguaje del amor.
En fin quiero decirte lo que tu ya sabes desde que te vi,
cuando me buscaste, en la enredadera de la vida.