Hola Dulcinea, ¿sabes? he decidido dejar de nuevo la cordura, está instalada en un mundo enrarecido, quise probar vivir en él y sólo he recibido incomprensiones, codazos, zancadillas y otras cosas por el estilo, vuelvo de nuevo a la locura, a sentirme libre dentro de la libertad, a repartir abrazos y besos en este mundo imaginario donde se aceptan, a cabalgar día y noche sin más miedos que el de no desemvainar mi espada a tiempo para defender y enamorar a la mujer de mis locuras, hoy vuelvo a llorar sin complejos mientras compongo y a componer mientras mis lágrimas me visitan, hoy podía empezar una nueva cabalgada llena de promesas.
Gracias por estar siempre cuando te necesito
Gracias por estar siempre cuando te necesito