Quiero empaparme con tus ojos,
los quiero sólo para mí.
Aunque ya no miren los despojos
de mi asqueroso porvenir.
Que mi envite a la vida es quererte.
Pero en esta cárcel etérea
de indiferencia y aguardiente,
envejezco sumido en pena.
Que mi envite a la vida es quererte.
Pero en la eternidad de esta prisión
en que me aburro cual juguete,
se me va pudriendo el corazón.
los quiero sólo para mí.
Aunque ya no miren los despojos
de mi asqueroso porvenir.
Que mi envite a la vida es quererte.
Pero en esta cárcel etérea
de indiferencia y aguardiente,
envejezco sumido en pena.
Que mi envite a la vida es quererte.
Pero en la eternidad de esta prisión
en que me aburro cual juguete,
se me va pudriendo el corazón.