Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo ganas de escribir.
En la cuatro estaciones de tu cuerpo,
por tus murallas de algodón,
por tus montañas de amapola,
pero sobre todo,
escribir entre un enjambre de besos
en el blando panal de tu lengua.
Tengo ganas de escribir.
Como un aventurero por su oceánico destino
detrás del albo sueño que tanto persigue,
o como una golondrina hecha de amaneceres
que espera a que el día abra sus ojos,
quiero escribir.
Quiero escribir en un idioma escalonado de música,
de trinos cadenciales,
de liras golpeadas de tu aire:
que eres el mejor verso de mi poesía,
el retrato de un quimérico jardín en mis ojos;
el umbral que perfora las sombras solitarias,
y la luna que abraza un estrofa de amor.
Quiero escribir y escribirte
hasta que despiertes del inédito sueño
que recita el poemario de mi sentir...
::