pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Él, lleno de inquietud exploradora
asaltó con su mirada
la profundidad de mi alma...
Él, entró sin conocer las reglas,
el juego sedujo al instinto
que le gritaba ¡ arriesgate!...
Él, sin desearlo llegó a lo oculto,
antes de desnudar mi cuerpo
dejó al desnudo mi alma...
Él, entre besos y caricias de fuego
fue perdiendo la voluntad
y la capacidad para alejarse...
Él, fingió creer en mis palabras
y mientras mi cuerpo lo calmaba
hacía propósito de conformidad...
Él, soñaba como niño despierto,
deseaba sujetar mi mano
pero tuvo que guardar silencio
mientras necia y ciega
servía leal a un desleal sueño...
Él, preso de la impotencia
permaneció sin palabras
sólo por la recompensa
que mis besos le brindaban...
Él, resistió bajo la sombra
de lo que creía un imposible,
no fue capaz de renunciar
aunque significase en el intento
dejarse el alma y el corazón...
Él, llegó al centro de la batalla
y me vio totalmente derrotada,
desarmado con el pecho abierto
dejó su amor al descubierto...
Él, me miró como nunca me miraron ,
él, escuchó caer mis lágrimas
y mis palabras fueron dagas,
permaneció de pie ante
lo que podía ser un fusilamiento,
hizo ahínco del valor
y se arriesgó por completo...
¿ Me amas? dijo temblando
y casi sin respirar esperó respuesta...
gritó mi corazón salvaje
lleno de libertad por vez primera,
¡Te amo!...le contesté
¡Te amo!...grité con firmeza
¡Te amo!...por fin lo reconocía...
a él me abracé sin murallas
y en sus labios me encontré
con la verdad que me llena.
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