despertando
Poeta adicto al portal
Quiero la santa paz de mi alma
y no la pasión de un hombre.
Quiero el estado de quietud,
la bondad del corazón,
vivir en gracia de Amor:
la lealtad del Amado,
la esperanza del mundo,
la belleza de esta vida
y la eterna felicidad…
¡Existen, claro que existen…!,
lo sentí en mi propia piel,
en esta que me toco de mujer.
Quiero a Dios en mi corazón,
que me suavice con su voz;
y no rechazo a los hombres,
pero sí al excesivo egoísmo,
al poder malvado y cruel,
y la negación de su Dios.
y no la pasión de un hombre.
Quiero el estado de quietud,
la bondad del corazón,
vivir en gracia de Amor:
la lealtad del Amado,
la esperanza del mundo,
la belleza de esta vida
y la eterna felicidad…
¡Existen, claro que existen…!,
lo sentí en mi propia piel,
en esta que me toco de mujer.
Quiero a Dios en mi corazón,
que me suavice con su voz;
y no rechazo a los hombres,
pero sí al excesivo egoísmo,
al poder malvado y cruel,
y la negación de su Dios.