iriam
Poeta adicto al portal
Era ternura su nombre,
de cristal el corazón
de miedos los desvelos,
era ella, era en su tiempo.
El tiempo de espuma
Marina dibujada en la mirada,
aquel bosque desnudo,
a oscuras solloza su ayer,
a solas persigue su idilio;
¡Cuanta fantasía encerrada
En la casita de muñecas!
La vida se escabulle entre castillos
de arena y cuentos añejos.
¡Quiero luces en mi alcoba
que a media luz la dicha se me va!
quiero oscuridad benévola
Tú no serás el verso dormido
Era la dicha el vicio adicto a preseas,
la noche le guiña esperanzas,
y ella quiere luces en la alcoba,
por si la distancia es enemiga!
Y si a su beso lo persigue el silencio
Solo deseo luz
Que la noche es cruel si le siente.
¡Vendrán tus odas callejeras!
Serán sumisión de penas yertas
retazos de ayer, primicias oxidadas
y querrás llevar contigo
mi último beso, mi última caricia.
Hoy quiero luces en mi alcoba
quiero que tu nombre sea lámpara
candil sobre mi almohada