José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por las arrugas de tus éxitos
quedan dormidos tus huesos.
Hincando espuelas, te arrastra
impasible el caballero de la muerte.
No quiero mirar adelante.
Ni recorrer este devastado mundo
con una sonrisa amable.
Vienes, sí,
con la de insaciable muerte.
Todo un camino a recorrer,
blanca muerte de altas noches,
baja luz y ojos fríos.
Que tus bocanadas de nada no nublen mis ojos
Quiero verte matar la alondra
que encierra mi pecho
Quiero verte en mi alcoba desvalijada.
Nunca me ha asustado
el silencio y la soledad
si estoy contigo muerte.
quedan dormidos tus huesos.
Hincando espuelas, te arrastra
impasible el caballero de la muerte.
No quiero mirar adelante.
Ni recorrer este devastado mundo
con una sonrisa amable.
Vienes, sí,
con la de insaciable muerte.
Todo un camino a recorrer,
blanca muerte de altas noches,
baja luz y ojos fríos.
Que tus bocanadas de nada no nublen mis ojos
Quiero verte matar la alondra
que encierra mi pecho
Quiero verte en mi alcoba desvalijada.
Nunca me ha asustado
el silencio y la soledad
si estoy contigo muerte.
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