OLGA DEL VALLE GUERRA M
Poeta fiel al portal
Quiero amarte en una ideología ancestral de leones y fieras
quiero saber que mi alma se consuela
por estar en la esperanza aturdida de pasados
y esperar.....
que el grito sufra sus cambios
en el sol de las hierbas fugitivas.
Quiero vivir en tus niveles de cordura
que traspasan tu decencia
volviéndote dócil y libre
quiero saturar mis pensamientos
de vivencias noctambulas
que me lleven a ti.
No quiero estrellarme
con mareas del océano que perforan algas
y emociones marinas
solo estar
donde he debido
desde que el mundo conoció
que se mezclaban en sus aletas de tierra
la calvicie de la sociedad
y el esmero de los lugares mas corrompidos.
Se que el tiempo esta perdido
en la tarde fraudulenta
que recuerda la angustia escondida
entre las ramas de la ignorancia
y que el valor de la vida se pierde
en el embudo, donde reposan las sombras de la nostalgia.
Creer en algo es perder el juicio
y los reflejos de la pasión que me engendro
dudar es como nadar hacia el triunfo
porque es la secuela de la traición.
El resto de las pieles
lo busco desesperadamente
para sembrarlos en la fertilidad
de extrañas esperanzas
y hasta que no los encuentre
la vida pasara, sin dejar huellas absolutas en mi corazón
y la tristeza inmolara tu rostro y mi personalidad
dejándome moribunda en el espacio divino.
Olga Guerra
Duquesa de Wellington.
quiero saber que mi alma se consuela
por estar en la esperanza aturdida de pasados
y esperar.....
que el grito sufra sus cambios
en el sol de las hierbas fugitivas.
Quiero vivir en tus niveles de cordura
que traspasan tu decencia
volviéndote dócil y libre
quiero saturar mis pensamientos
de vivencias noctambulas
que me lleven a ti.
No quiero estrellarme
con mareas del océano que perforan algas
y emociones marinas
solo estar
donde he debido
desde que el mundo conoció
que se mezclaban en sus aletas de tierra
la calvicie de la sociedad
y el esmero de los lugares mas corrompidos.
Se que el tiempo esta perdido
en la tarde fraudulenta
que recuerda la angustia escondida
entre las ramas de la ignorancia
y que el valor de la vida se pierde
en el embudo, donde reposan las sombras de la nostalgia.
Creer en algo es perder el juicio
y los reflejos de la pasión que me engendro
dudar es como nadar hacia el triunfo
porque es la secuela de la traición.
El resto de las pieles
lo busco desesperadamente
para sembrarlos en la fertilidad
de extrañas esperanzas
y hasta que no los encuentre
la vida pasara, sin dejar huellas absolutas en mi corazón
y la tristeza inmolara tu rostro y mi personalidad
dejándome moribunda en el espacio divino.
Olga Guerra
Duquesa de Wellington.