catapiano_18
Poeta recién llegado
Había un hombre, encerrado en sí, mismo.
Había un hombre, que miraba el cielo repetidas veces buscando el cielo.
Había un hombre, dispuesto a parar latidos en algún cuerpo ajeno.
Había un hombre, predicandole su tiempo a almas cándidas.
Había un hombre, robando cada razón de alguien, cada franela de besos rotos.
Tantas calles robadas, metralletas cargadas con odio.
Razones llevadas hasta el tope, orgasmos frenéticos.
Había un hombre, que miraba el cielo repetidas veces buscando el cielo.
Había un hombre, dispuesto a parar latidos en algún cuerpo ajeno.
Había un hombre, predicandole su tiempo a almas cándidas.
Había un hombre, robando cada razón de alguien, cada franela de besos rotos.
Tantas calles robadas, metralletas cargadas con odio.
Razones llevadas hasta el tope, orgasmos frenéticos.