ANTIGONI
Poeta recién llegado
Caballero de lanza y armadura,
rayando en la locura;
montado en su jamelgo magro y triste,
que enfrenta los molinos, los embiste...
Su fama sólo existe
frisando entre la gloria y la locura.
Lo sigue Sancho Panza en su montura,
sin lanza ni armadura,
con sólo su prudencia, y algún chiste,
detrás de una quimera, pero insiste
y servicial le asiste
prestando su crudeza y su cordura.
Cuantos hay hoy aún como Quijote,
persiguiendo gigantes y molinos,
(actores interinos),
que ornados de corbata en el cogote,
cabalgan entre bares y casinos
buscando damas prestas y sin dote
y acaso un monigote,
que guste acompañar sus desatinos.
rayando en la locura;
montado en su jamelgo magro y triste,
que enfrenta los molinos, los embiste...
Su fama sólo existe
frisando entre la gloria y la locura.
Lo sigue Sancho Panza en su montura,
sin lanza ni armadura,
con sólo su prudencia, y algún chiste,
detrás de una quimera, pero insiste
y servicial le asiste
prestando su crudeza y su cordura.
Cuantos hay hoy aún como Quijote,
persiguiendo gigantes y molinos,
(actores interinos),
que ornados de corbata en el cogote,
cabalgan entre bares y casinos
buscando damas prestas y sin dote
y acaso un monigote,
que guste acompañar sus desatinos.
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