• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Quijote

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
elcaballeroandantep51.jpg




Quijote


¬¡Ay señor! -¿qué hacemos por estas tierras, tan alejadas y tan desiertas?, que no sólo pasamos hambre, sino manteos y palos en las reyertas-.

¬¡Calla Sancho!, no explican los señores a escuderos lo que deben ser sus labores, ni éstos a sus mandantes, aunque compartan penas y glorias, obligaciones de Caballero Andante.

¬Sí, sí, señor -dijo Sancho- ¡Que bien cuida Dios sus menesteres, y protege en sus deberes! -siguió- pero ya la barriga ruge y el paladar pide vino, sentémonos a la buena mesa, con buen pan y buen tocino-.

¬¡Ay Sancho!, que poco sabes de desventuras -dijo don Quijote-. El Caballero se hace más fuerte sin bocado y en ayunas, y doblega hasta la muerte, si se abstiene de la gula.

¬Dejémonos señor de palabrerías, que no es gula lo que ruge en mi panza, ni tampoco danza en las patas de mi mula. ¡Es hambre de hace tres días!, que no es sangre ni alquimia, lo que en pié mantiene a su bestia y a la mía.

¬¡Razón tienes Sancho, que rocinante no parece rocín, sino bufón saltarín!

Como un nuevo personaje entré en escena, y me atreví a preguntarle: ¿Eres real o una farsa y mentira?, ¿Caballero Andante o personaje grotesco imaginado por Cervantes?.

¬¿Por quién? -preguntó-. El manco de Lepanto, respondí.

¬No conozco ese monstruo, manco y con astado. ¡Vive Dios que pagarás caro artificio tan osado, falso buscador de mitos griegos olvidados!, ¿creías que no existía?, como del Tirante háblase de mí en todo libro de caballería. ¡Prepárate a morir por tu insensatez y osadía!

¬Algo debes hacer -dijo Sancho- para arreglar el entuerto, que mi señor no despliegue su poder, sino, eres hombre muerto...

¬Voy buscando al hacedor de todo, por lugares y pueblos andando, de personajes e historias preguntando...

¡Oh! Señor Santo, -dijo Don Quijote- disculpe mi arrojo y valentía, sin haber visto su manto, farsante le creía, dispuesto con mi espada a dar cuenta, como buen Caballero Andante, de la recibida afrenta.

¬Seguiré pues mi camino, tras haber encontrado al fin, a Sancho, su pollino, don Quijote y su rocín.



***



Un saludo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba