Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Químico infierno
De ti pensé Y pensé,
no me arrepiento,
porque pensé lo que pensé,
con fundamento.
Sólo pensé Si lo sabré,
que fue un momento,
que yo pensé, pensé,
que era un tormento;
y es que tu ser, es de mi ser,
el pensamiento.
Un acuerdo hipotecado
con la ira de pensión;
así deja su estado
arreglado el sofocón.
Con la furia que domina
al que fue tan estafado,
yo me veo sin la inquina
por poderes del pasado.
La suerte está de aval,
que llegándose la muerte,
un seguro es el metal
cuya clave y caja fuerte,
en la vida que no es paga,
se tendrá lo que me cueste,
la exacción del capital
por la mano manomaga.
Palo madera,
piedra tallada,
hacha ya hecha;
que en toda manera,
de cobre mostrada
y al fuego de hoguera,
de estaño sellada
en bronce se queda.
Alquimia querida
que esperas gobierno;
que seas bien distribuida,
no seas la mano manida
de un químico infierno.
De ti pensé Y pensé,
no me arrepiento,
porque pensé lo que pensé,
con fundamento.
Sólo pensé Si lo sabré,
que fue un momento,
que yo pensé, pensé,
que era un tormento;
y es que tu ser, es de mi ser,
el pensamiento.
Un acuerdo hipotecado
con la ira de pensión;
así deja su estado
arreglado el sofocón.
Con la furia que domina
al que fue tan estafado,
yo me veo sin la inquina
por poderes del pasado.
La suerte está de aval,
que llegándose la muerte,
un seguro es el metal
cuya clave y caja fuerte,
en la vida que no es paga,
se tendrá lo que me cueste,
la exacción del capital
por la mano manomaga.
Palo madera,
piedra tallada,
hacha ya hecha;
que en toda manera,
de cobre mostrada
y al fuego de hoguera,
de estaño sellada
en bronce se queda.
Alquimia querida
que esperas gobierno;
que seas bien distribuida,
no seas la mano manida
de un químico infierno.