Nommo
Poeta veterano en el portal
Estábamos en un sin-fin.
Dentro del pantalón y del calcetín.
Ajenos a la grandeza galáctica de la Vía Láctea.
Pero nos acariciábamos.
Todo parecía desarrollarse, de acuerdo al plan creador.
Y se fundió todo, en negro, de repente.
Era el acabóse total.
Entonces, vimos los atributos de lo que llaman, la quinta dimensión.
Todo fluía. Y lo sentíamos. Era la herencia de los extraterrestres más evolucionados.
La rima se fue del poema. Sin pena ni gloria.
La honra constaba como derechos y deberes.
La conciencia era el honor interno, y el honor, la conciencia externa.
La creatividad conllevaba un coraje.
Y el conocimiento empezaba en el asombro.
Nos besamos. Te fuiste a otro ángulo del triángulo. Yo me habitué al radio del círculo.
Te invité a su diámetro. Me hablaste de la economía, la ecología y la psicología.
Yo respondí con mi gran devoción: Rodar, rodar y rodar películas de cine.
Y nos hicimos amigos hechiceros.
Discípulos del Amor-Brujo, que todo lo dibuja.
Cada universo-burbuja...
Dentro del pantalón y del calcetín.
Ajenos a la grandeza galáctica de la Vía Láctea.
Pero nos acariciábamos.
Todo parecía desarrollarse, de acuerdo al plan creador.
Y se fundió todo, en negro, de repente.
Era el acabóse total.
Entonces, vimos los atributos de lo que llaman, la quinta dimensión.
Todo fluía. Y lo sentíamos. Era la herencia de los extraterrestres más evolucionados.
La rima se fue del poema. Sin pena ni gloria.
La honra constaba como derechos y deberes.
La conciencia era el honor interno, y el honor, la conciencia externa.
La creatividad conllevaba un coraje.
Y el conocimiento empezaba en el asombro.
Nos besamos. Te fuiste a otro ángulo del triángulo. Yo me habitué al radio del círculo.
Te invité a su diámetro. Me hablaste de la economía, la ecología y la psicología.
Yo respondí con mi gran devoción: Rodar, rodar y rodar películas de cine.
Y nos hicimos amigos hechiceros.
Discípulos del Amor-Brujo, que todo lo dibuja.
Cada universo-burbuja...
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