Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Que dolor sufre el músico
de intensidad quinta,
que sobre el piano llora,
que sobre el piano grita,
a su sordo oído,
que su melodía quita.
Sus composiciones no escucha,
ni violines, ni clavelines,
armado de valor lucha
seré el mejor entre los mejores,
grita al viento sin piedad,
maldice al dios de la maldad,
sus manos escriben sin cesar,
los acordes musicales de su desesperación,
con una gran armoniosidad,
es provocación y calma,
quietud en la tormenta,
trascendencia del espíritu,
tanbien decadencia.
Dolor que con pasión creó
Sus sensibles sentidos,
su mayor inspiración,
al nacer morimos,
y fue la misma música
por lo que vivió de su creación,
no pregunten por su musa.
tal vez Guiolieta,
y casi una fantasía,
su misma música,
o era su belleza,
era su la salvación,
de aquel músico poeta.
La gran orquesta,
Y en la agonía de su quebranto,
con su sordera incurable,
con la muerte de su espanto,
con su pesimismo y su desengaño,
escribió la bella sonata,
pathetique la llamo,
mientras llora su desesperación,
ya no escucha su clamor,
no se suicida por amor,
a la octava sinfonía,
su dolor ante el tirano,
de Bonaparte,
a la tercera sinfonía,
el estreno de Fidelio,
y el dolor por su despedida.
irónica contraparte.
Pero fuiste tu,
quinta sinfonía,
que despertaste en mi vida,
el dolor de la música,
los agravios del alma,
la desesperación sin calma,
el preámbulo de la muerte,
que a tu puerta toca
y puede sentirse feliz,
como lo sintió el mismo Beethoven
cuando la luz que lo recibió,
fue la misma que lo hizo partir,
hacia la bóveda celeste,
donde en el fulgor divino,
mora el padre amante,
y los hombres somos hermanos,
que a la música dio heroísmo,
en re Delawer es un alivio.
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