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Quise ser ciprés

Ya no estás mujer,
en la colina de los vientos;
cuando eras primavera
floreciendo mis retoños,
al sur de los paisajes
que cobijaron mis sueños,
de ser ciprés
altivo y orgulloso,
protector natural
de tus tormentas de vientos.

Ya no estás mujer;
aromándote en la esencia
de los gálbulos maduros
que recogiste en otoños;
cuando los vientos mecían
la altivez solemne
de mi tallo
flexible y alto,
y mi apretado ramaje
musical instrumento del aire.

Ya no estás mujer;
por la soberbia de los años,
de creerme dueño de tus tiempos,
de retener en mis raíces
la juventud de tus vuelos.
Me equivoqué en eso
y estoy pagando mi precio,
necesito de tu savia,
mis ramas están secas,
estoy inclinado y viejo.

Vuelve mujer,
en lluvias de montañas
humedeciendo los vientos,
que peinan el paisaje
de este sur frío y austero;
yo ya no soy aquel ciprés
presuntuoso y altivo,
único custodio de tus vientos.
Hay poca savia en mis venas
mi tronco se está muriendo.


Buen poema, amigo. Me encantó especialmente el final. Feliz Año.
Saludos mediterráneos.
 
ya no estás mujer,
en la colina de los vientos;
cuando eras primavera
floreciendo mis retoños,
al sur de los paisajes
que cobijaron mis sueños,
de ser ciprés
altivo y orgulloso,
protector natural
de tus tormentas de vientos.

ya no estás mujer;
aromándote en la esencia
de los gálbulos maduros
que recogiste en otoños;
cuando los vientos mecían
la altivez solemne
de mi tallo
flexible y alto,
y mi apretado ramaje
musical instrumento del aire.

ya no estás mujer;
por la soberbia de los años,
de creerme dueño de tus tiempos,
de retener en mis raíces
la juventud de tus vuelos.
me equivoqué en eso
y estoy pagando mi precio,
necesito de tu savia,
mis ramas están secas,
estoy inclinado y viejo.

vuelve mujer,
en lluvias de montañas
humedeciendo los vientos,
que peinan el paisaje
de este sur frío y austero;
yo ya no soy aquel ciprés
presuntuoso y altivo,
único custodio de tus vientos.
hay poca savia en mis venas
mi tronco se está muriendo.


la nostalgia de una ausencia, trae la pena, a veces desesperanza,
desde brillantes metÀforas o metÀfora, llevas al lector, a un viaje de vÈrtigo a tus emociones.

Àgil pluma, miles de recursos,...gran poeta seÑores.

Mis respetos y felicidades.

Jorge
 
Felicidades por tan bello poema cipres ...me ha gustado especialmente por la cantidad de sentimientos que de él emanan...feliz año nuevo ..besos amigo
 
--------------------------


Por razones que desconozco este poema no aparece en mi pantalla. No obstante gracias al compañero Pedro Ferreira, quien te ha comentado citando tu poema pude deleitarme con él. Sigo sosteniendo que la maestría de tu pluma orientó muchas veces la brújula de la mía. Sólo espero poder haberlo hecho con altura y el suficiente respeto. Te admiro poeta.Daniel
 
Las épocas doradas que nos fortalecieron
cobijados de buena savia,
las que nos izó como valientes cipreses,
quedan atrás,
la sombra que hayamos proyectado
y la calidad de nuestro tronco
cuando otros,
necesitaron de nuestra sombra,
también como el soporte valioso
donde aves anidaron y bebieron de nuestro néctar,
son ahora,
nuestro mayor tributo a la vida,
orgullo y admiración en la pupila ajena,
ejemplo y descanso para núbiles pieles,
piso fuerte donde nuestras raíces se sostienen
entrelazando los ramales
con aquellos árboles
que en las mismas épocas
nos brindaron
su brisa fresca.
----------
Gracias por compartir tan bella poesia. Bendiciones.

 
Última edición:
Cuanta elegancia en esas imágenes. Soberbio poema que nadie debería perderse, pues todos somos un poco árbol, un poco viento, un poco poema... Felicitaciones y estrellas.
 
Hay cosas que no deben desaparecer...
Los cipreses son como los juncos de la canción del Dúo dinámico ("aunque los vientos de la vida soplen fuerte, soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie"), también de aquéllos años. Te pego el youtube para que no borres poemas como estos:

[video=youtube;v-z8ZzlzmLw]http://www.youtube.com/watch?v=v-z8ZzlzmLw[/video]
 
Estimado Ciprés, es purificador llegar a ese estado en el que uno se convierte en nervio desnudo, en cuerda de fuego, las palabras que surgen entonces, no sólo son bellas sino que tienen poder, el poder al menos de llegar a esos labios y dar un último beso. Abrazos.
 
OBRA DEL JURADO
Con todo nuestro cariño











5.png









Gracias por tu colaboración en el Jurado
MUNDOPOESIA.COM
 
Buen poema, con sentimiento, con un lenguaje sencillo pero que transmite bien la tristeza por la lejanía del ser amado y por el ocaso de la juventud, así como el arrepentimiento por los errores pasados. Un abrazo.
 
Por lo que puedo apreciar es un poema de tus comienzos en esta casa. Tendré que pasar a leer los de ese tiempo, yo aún no había llegado y me los he perdido. Aunque siempre me gusta leerte, este me gusta especialmente, ¿será porque no tuve que estrujar mi pálida neurona para entenderlo? Tengo que reconocer que a veces me das trabajo.
Fuera de mis bobadas, es realmente un poema que se siente especial.

Felicitaciones, Daniel!

Besazo.
 
JAjajaj, no había visto que se había repetido tantas veces mi mensaje. ¡Vaya cómo me gusta figurar! jajajaja.

Es cierto que el poema me gustó muchísimo y merece que te deje varios comentarios, ¡pero tampoco todos iguales! Soy de terror, menos mal volví por aquí a leerlo y me encontré con el lío que te había dejado.

En fin, después de todo es buena excusa para otro beso.

Besazo, Daniel.
 
Última edición:
Ya no estás mujer
en la colina de los vientos,
cuando eras primavera
floreciendo mis retoños,
al sur de los paisajes
que cobijaron mis sueños
de ser ciprés,
altivo y orgulloso,
protector natural
de tus tormentas de vientos.

Ya no estás mujer,
aromándote en la esencia
de los gálbulos maduros
que recogiste en otoños,
cuando los vientos mecían
la altivez solemne
de mi tallo,
flexible y alto,
y mi apretado ramaje
musical instrumento del aire.

Ya no estás, mujer,
por la soberbia de los años
de creerme dueño de tus tiempos,
de retener en mis raíces
la juventud de tus vuelos
me equivoqué en eso
y estoy pagando su precio.
Necesito de tu savia,
mis ramas están secas,
estoy inclinado y viejo.

Vuelve mujer,
en lluvias de montañas
humedeciendo los vientos,
que peinan el paisaje
de este sur frío y austero,
ya no soy aquel ciprés

presuntuoso y altivo,
único custodio de tus vientos.
Hay poca savia en mis venas
mi tronco se está muriendo.



Y podría el soleado ciprés verde,
inspirarme el más bello poema de amor,
solo el aire trasladará mi deseo más inerte,
ilustrando mi pequeño rincón del corazón...


Y podría alcanzar tus manos llenas de rosas,
y junto a ti, dibujé tu imagen en mi cuaderno,
de miel son mis versos, soñando con tu boca,
y decidí soñar y soñar; Y solo me queda su recuerdo...
Un placer haber pasado, un beso Daniel.
 
Última edición:
Bello poema que contagia al lector su melancolía!! Estrellitas y un abrazo.
Ya no estás mujer
en la colina de los vientos,
cuando eras primavera
floreciendo mis retoños,
al sur de los paisajes
que cobijaron mis sueños
de ser ciprés,
altivo y orgulloso,
protector natural
de tus tormentas de vientos.

Ya no estás mujer,
aromándote en la esencia
de los gálbulos maduros
que recogiste en otoños,
cuando los vientos mecían
la altivez solemne
de mi tallo,
flexible y alto,
y mi apretado ramaje
musical instrumento del aire.

Ya no estás, mujer,
por la soberbia de los años
de creerme dueño de tus tiempos,
de retener en mis raíces
la juventud de tus vuelos
me equivoqué en eso
y estoy pagando su precio.
Necesito de tu savia,
mis ramas están secas,
estoy inclinado y viejo.

Vuelve mujer,
en lluvias de montañas
humedeciendo los vientos,
que peinan el paisaje
de este sur frío y austero,
ya no soy aquel ciprés

presuntuoso y altivo,
único custodio de tus vientos.
Hay poca savia en mis venas
mi tronco se está muriendo.
 

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