CIBELES
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tócame como acaricias el libro que lees,
agárrame con cuidado y descúbreme,
pasa las hojas atento, palpándolas
como si fuera mi piel,
interpreta las líneas, los párrafos,
como si leyeras mis ojos,
recorre los capítulos,
como si rondaras mi cuerpo,
absorto en la lectura humedece tu boca
como si fuera mi lengua que te moja.
Quisiera ser tu libro,
reposar entre tus piernas,
asida por tus manos,
estudiada por tu retina,
y, mientras duermes,
quieta en tu mesilla...
velar tu sueño.
agárrame con cuidado y descúbreme,
pasa las hojas atento, palpándolas
como si fuera mi piel,
interpreta las líneas, los párrafos,
como si leyeras mis ojos,
recorre los capítulos,
como si rondaras mi cuerpo,
absorto en la lectura humedece tu boca
como si fuera mi lengua que te moja.
Quisiera ser tu libro,
reposar entre tus piernas,
asida por tus manos,
estudiada por tu retina,
y, mientras duermes,
quieta en tu mesilla...
velar tu sueño.