roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Quisiera volar alto muy alto.
Desaparecer en el infinito
saber si existo o si solo soy
una sombra de los caminos.
Quisiera adelantar los tiempos
y confeccionar otros amaneceres
pagarle mis deudas al destino
y descansar el alma transeúnte.
Quisiera perderme para siempre.
Olvidar que tuve alma y corazón
olvidar que construí la ilusión
de un reflejo al brillo del amor.
Quisiera perder el sentimiento.
En el vaivén de todos mis años
entregarme así, sin nada al viento
y ya no pensar en esto que siento
y deambular para siempre.
Hasta el ocaso de mi propio sol.
Es que vivir así no es vivir
es fallecer cada instante
es inventar cada trágico episodio
que te arranca sin nada de piedad
la poca fe que el alma abriga
al sonar de las palabras.
Quisiera realmente escapar
de todo lo que es mi mundo
dejar de ser lo que soy
dejar de sentir lo que siento
volverme un títere del momento
que sabe reír, que sabe halagar
mientras llora por dentro.
Quisiera olvidar que existo
y abandonarme en la fantasía
de creer que se compra la alegría
con desechos del alma mía.
Quisiera caminar despacio
y recoger una a una tus huellas
guardarlas para siempre
en el breve instante de mi vida.
Desaparecer en el infinito
saber si existo o si solo soy
una sombra de los caminos.
Quisiera adelantar los tiempos
y confeccionar otros amaneceres
pagarle mis deudas al destino
y descansar el alma transeúnte.
Quisiera perderme para siempre.
Olvidar que tuve alma y corazón
olvidar que construí la ilusión
de un reflejo al brillo del amor.
Quisiera perder el sentimiento.
En el vaivén de todos mis años
entregarme así, sin nada al viento
y ya no pensar en esto que siento
y deambular para siempre.
Hasta el ocaso de mi propio sol.
Es que vivir así no es vivir
es fallecer cada instante
es inventar cada trágico episodio
que te arranca sin nada de piedad
la poca fe que el alma abriga
al sonar de las palabras.
Quisiera realmente escapar
de todo lo que es mi mundo
dejar de ser lo que soy
dejar de sentir lo que siento
volverme un títere del momento
que sabe reír, que sabe halagar
mientras llora por dentro.
Quisiera olvidar que existo
y abandonarme en la fantasía
de creer que se compra la alegría
con desechos del alma mía.
Quisiera caminar despacio
y recoger una a una tus huellas
guardarlas para siempre
en el breve instante de mi vida.
Última edición por un moderador: