Angel Of Silence
Poeta recién llegado
Quisiera tener la oportunidad de pedir perdón a cada sentimiento y a cada ilusión que, sin querer, herí en mi camino. Volver algunos pasos atrás, no para quedarme en el pasado, sino para comprenderlo y no volver a lastimar ese amor que alguna vez soñé como destino.
Quisiera mirarme nuevamente en el espejo sin culpa y aceptar que no siempre se alcanza la cima sin haber conocido antes el fondo de la oscuridad. Entender que caer no me rompió, sino que me enseñó a levantarme con más verdad.
Quisiera comenzar a construir recuerdos que llenen de luz a quienes tanto significan para mí; y, si alguien decide dejarme en el exilio del olvido, aprender a aceptarlo sin rencor, sabiendo que no siempre es falta de amor, sino caminos que ya no pueden volver a cruzarse.
Quisiera guardar mis sueños y esperanzas en aquel cofre de nubes que un pequeño anhelo me construyó una noche, y borrar de aquellas cartas las lágrimas derramadas que nunca encontraron un culpable, porque el dolor también forma parte del destino.
Quisiera dejar de ser un cazador de sueños y convertirme en su guardián. No volver a lanzar flechas de papel a la luna, entendiendo que no todo sueño necesita llegar tan alto para volverse realidad.
Quisiera poder cantar aquella canción inconclusa, la que nunca terminó de escribirse, pero quedó guardada para no desaparecer en el olvido, y descubrir que incluso en lo inconcluso también habita la belleza…
Quisiera no volver a suplicar trozos de felicidad a quien no sabe ofrecerlos, porque encontrar la verdadera felicidad es la única esperanza que tengo; y, al perderla, siento que se me escaparía la vida.
Quisiera dejar de librar batallas sin sentido, soltar la armadura oxidada y comenzar a caminar ligero, en busca de las ilusiones que perdí alguna vez por miedo o por ingenuidad.
Quisiera dejar de hacer promesas vacías, dejar de llenar de ilusiones a quien no las merece y no fingir felicidad frente a quienes solo saben criticar.
Quisiera decirles a mis grandes sueños que no hay nada más valiente que soñarlos, pero que aún lo sería más atreverme a hacerlos realidad.
Quisiera permitir que mi presente se endeude cada día con mis sueños y evitar que mi pasado se siga enriqueciendo recordando solo los momentos tristes de mi vida.
Quisiera, simplemente, vivir… vivir sin volver a mirar atrás.
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