QUISIERA
Quisiera poder abarcar el tiempo
Y detener el sol entre mis brazos
Y la luna
Con todas sus estrellas y planetas
Sentirme poderoso en pleno cosmos
Y surcar los cielos
Como un cometa lleno de violencia y cobardía
Como una comadreja
Como un atracador de corazones
Morante entre lagunas de epopeya.
Quisiera ser más joven y más fuerte
Para que este dolor no me atragante
De asquerosos milagros, de hojas muertas
De mugre y de repugnantes mortajas
Que
Dejando a un lado, proscrita,
La sempiterna imagen de la duda
Y la vergüenza
Me recuerda
Que antaño tuve fuerte el corazón
Y oscura la cabeza
Y que fui un habitante de las olas
Rompiéndolas
Sin apenas sentir nada
Sin apenas vivir nada
Y sin apenas queja.
Quisiera poder abrazarte entera
Radiante, entre los labios y los duelos
Hermosa, como el vientre de mi madre
Potente, amaneciendo entre estertores
Entre estertores grises
Y hechicera
Hechicera de arcanos sacrilegios
Divina entre incipientes caracolas
Donde el rubor, perdido entre sonrisas
No sabe
O no contesta.
Pero el tiempo me tiene aquí amarrado
Me da carne en la frente
Me da amargura por tenerte cerca
Me da vómitos de ansia
Del ansia que otro bebe y que se aleja.
Me da tus ojos, faquires de viento
Ponzoñas sin sabor a primavera
Me da tu luz
Tu dios
Y me lo quita
Y luego me lo quita la certeza.
Tu infancia pertenece a los juglares
Mi juventud, a madrugadas muertas
Somos dos noches
que no se terminan
Que nunca acaban
No
Y nunca empiezan.
Quisiera ser más fuerte y menos joven
Y detener mis horas, mis ocasos
Y mis noches, ya insípidas, ya extrañas,
Ya casi huecas
Para esperarte entre sofás de bronce
Hasta que fueras
Auténticamente mía y sólo tuya
Para acoger tus risas, tus caderas
Tu boca, irrefrenable torbellino
Succionador de torres y montañas
Golosinas
Que tanto amé, que tanto me mataron
Venerados sicarios
Con los que cada tarde conversaba
Anhelante de crimen
Y de sangre
El tiempo, soberano de la muerte,
Atrapa en telarañas de escozores
Mi espera
La espera de mis dedos enlutados
Atroces compañeros de fatigas
Y de rimas candentes de deseo.
Quisiera.
Quisiera poder abarcar el tiempo
Y detener el sol entre mis brazos
Y la luna
Con todas sus estrellas y planetas
Sentirme poderoso en pleno cosmos
Y surcar los cielos
Como un cometa lleno de violencia y cobardía
Como una comadreja
Como un atracador de corazones
Morante entre lagunas de epopeya.
Quisiera ser más joven y más fuerte
Para que este dolor no me atragante
De asquerosos milagros, de hojas muertas
De mugre y de repugnantes mortajas
Que
Dejando a un lado, proscrita,
La sempiterna imagen de la duda
Y la vergüenza
Me recuerda
Que antaño tuve fuerte el corazón
Y oscura la cabeza
Y que fui un habitante de las olas
Rompiéndolas
Sin apenas sentir nada
Sin apenas vivir nada
Y sin apenas queja.
Quisiera poder abrazarte entera
Radiante, entre los labios y los duelos
Hermosa, como el vientre de mi madre
Potente, amaneciendo entre estertores
Entre estertores grises
Y hechicera
Hechicera de arcanos sacrilegios
Divina entre incipientes caracolas
Donde el rubor, perdido entre sonrisas
No sabe
O no contesta.
Pero el tiempo me tiene aquí amarrado
Me da carne en la frente
Me da amargura por tenerte cerca
Me da vómitos de ansia
Del ansia que otro bebe y que se aleja.
Me da tus ojos, faquires de viento
Ponzoñas sin sabor a primavera
Me da tu luz
Tu dios
Y me lo quita
Y luego me lo quita la certeza.
Tu infancia pertenece a los juglares
Mi juventud, a madrugadas muertas
Somos dos noches
que no se terminan
Que nunca acaban
No
Y nunca empiezan.
Quisiera ser más fuerte y menos joven
Y detener mis horas, mis ocasos
Y mis noches, ya insípidas, ya extrañas,
Ya casi huecas
Para esperarte entre sofás de bronce
Hasta que fueras
Auténticamente mía y sólo tuya
Para acoger tus risas, tus caderas
Tu boca, irrefrenable torbellino
Succionador de torres y montañas
Golosinas
Que tanto amé, que tanto me mataron
Venerados sicarios
Con los que cada tarde conversaba
Anhelante de crimen
Y de sangre
El tiempo, soberano de la muerte,
Atrapa en telarañas de escozores
Mi espera
La espera de mis dedos enlutados
Atroces compañeros de fatigas
Y de rimas candentes de deseo.
Quisiera.