Sergio D'Baires
Exp..
Hoy quisiera a mi boca convertirla en sutura
de la axila del vientre que apical me convoca
(con sus rojos de lirios, su ilusión de datura)
a rendirme a sus muslos y a su sexo yudoca.
Ser badajo en el bronce de su iglesia madura
despertando al rebato sus palomas de toca;
coagulando en mis labios la sutil nervadura
de sus cúpulas suaves con mi lengua barroca.
Jornalero en sus valles aplicarme a la trilla
de las olas doradas del trigal de su espalda
y en sus lunas gemelas asombrar mi mejilla.
Ser un fauno marino del coral de su falda
en sus frescas bellotas convertirme en ardilla
y jugar en su sexo con el mío billalda.
de la axila del vientre que apical me convoca
(con sus rojos de lirios, su ilusión de datura)
a rendirme a sus muslos y a su sexo yudoca.
Ser badajo en el bronce de su iglesia madura
despertando al rebato sus palomas de toca;
coagulando en mis labios la sutil nervadura
de sus cúpulas suaves con mi lengua barroca.
Jornalero en sus valles aplicarme a la trilla
de las olas doradas del trigal de su espalda
y en sus lunas gemelas asombrar mi mejilla.
Ser un fauno marino del coral de su falda
en sus frescas bellotas convertirme en ardilla
y jugar en su sexo con el mío billalda.