Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Y que desde entonces vivo la vida como un poeta,
sentado a la izquierda de mi cama, escuchando los susurros sordos del silencio.
Quizá para recordar al último sol de Aries,
escribo hoy para liberar tus metáforas
y prometer tristeza de matices pardos,
a las letras de cada rima imaginaria.
Quizá para recordar el misterio de tu hálito de mariposas amarillas,
los silbidos vagos que cantaban la primavera,
las campanas abstrusas que sonaban tras la iglesia,
raptando los cantares del órgano, pintándolos como pastizales entre los recuerdos enamorados.
Quizá para recordar, cuando estabas aquí.
Ya de nostalgias y de aromas convexos
las violetas se cansan de contar tus atardeceres,
ya la melancolía se cansa en mis labios de poeta.
Quizá para recordar tus ojos verdes,
y al onomatopéyico paso del tiempo en nuestros corazones,
mareados de historias que se han escrito como poemas.
Pero hoy no hay mas que sentarse entre los asteriscos,
a pensar en tus ojos verdes,
y a aferrarse a tu recuerdo como si no quedase salvación alguna en nuestro cuerpo.
Aún, cuando haya perdido mi camino.
[musica]http://www.fileden.com/files/2008/9/4/2082014/14%20On%
20Ho.wma[/musica]
sentado a la izquierda de mi cama, escuchando los susurros sordos del silencio.
Quizá para recordar al último sol de Aries,
escribo hoy para liberar tus metáforas
y prometer tristeza de matices pardos,
a las letras de cada rima imaginaria.
Quizá para recordar el misterio de tu hálito de mariposas amarillas,
los silbidos vagos que cantaban la primavera,
las campanas abstrusas que sonaban tras la iglesia,
raptando los cantares del órgano, pintándolos como pastizales entre los recuerdos enamorados.
Quizá para recordar, cuando estabas aquí.
Ya de nostalgias y de aromas convexos
las violetas se cansan de contar tus atardeceres,
ya la melancolía se cansa en mis labios de poeta.
Quizá para recordar tus ojos verdes,
y al onomatopéyico paso del tiempo en nuestros corazones,
mareados de historias que se han escrito como poemas.
Pero hoy no hay mas que sentarse entre los asteriscos,
a pensar en tus ojos verdes,
y a aferrarse a tu recuerdo como si no quedase salvación alguna en nuestro cuerpo.
Aún, cuando haya perdido mi camino.
[musica]http://www.fileden.com/files/2008/9/4/2082014/14%20On%
20Ho.wma[/musica]
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