rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizá, es hora de enterrar al idiota
cambiar el maquillaje a su mirada
ensamblar la realidad al aire en sus pulmones
desconectar sus vicios de recuerdo.
Mostrarle los colores de la luz y la oscuridad
dejarlo beber la sed que su sangre desconoce.
Darle la firmeza del que labora su duda
robarle el misticismo que mata por la fe.
Trocar su estado de quietud
darle a sus pasos los mensajes del viento
admitirle reconocer sus errores para crecer
y no ver en los espejos fantasías.
cambiar el maquillaje a su mirada
ensamblar la realidad al aire en sus pulmones
desconectar sus vicios de recuerdo.
Mostrarle los colores de la luz y la oscuridad
dejarlo beber la sed que su sangre desconoce.
Darle la firmeza del que labora su duda
robarle el misticismo que mata por la fe.
Trocar su estado de quietud
darle a sus pasos los mensajes del viento
admitirle reconocer sus errores para crecer
y no ver en los espejos fantasías.