oscar felipe
Poeta recién llegado
Algunas veces no me animo a salir,
Mis pies se sienten cansados,
El silencio no me ayuda a callar,
No creí que algún día necesitara tu mirada.
Una vez creí que podría callar y fingir,
Pero en su lugar las voces se alzaron
Y la luz que reinaba se apago
Sosteniéndome solo en la fe.
Dando la vuelta, siento tu respirar
Y te necesito, te deseo, como el error,
No puedo dejar de amarte,
Por que realmente te necesito.
Alguna vez sentí tu mirada y caí en llanto,
Alguna vez ante un Cristo escuche mis lágrimas
No sentí la soledad gemir,
Quizás no había nada en la oscuridad en que dormía.
No conozco el quizás y aun te necesito,
Y si hacemos mal, quizás hacemos bien,
Por siempre me perderé en tus brazos,
Cobíjame en tu aliento, en tu fragor.
Mis pies se sienten cansados,
El silencio no me ayuda a callar,
No creí que algún día necesitara tu mirada.
Una vez creí que podría callar y fingir,
Pero en su lugar las voces se alzaron
Y la luz que reinaba se apago
Sosteniéndome solo en la fe.
Dando la vuelta, siento tu respirar
Y te necesito, te deseo, como el error,
No puedo dejar de amarte,
Por que realmente te necesito.
Alguna vez sentí tu mirada y caí en llanto,
Alguna vez ante un Cristo escuche mis lágrimas
No sentí la soledad gemir,
Quizás no había nada en la oscuridad en que dormía.
No conozco el quizás y aun te necesito,
Y si hacemos mal, quizás hacemos bien,
Por siempre me perderé en tus brazos,
Cobíjame en tu aliento, en tu fragor.