Abel García
Poeta recién llegado
Podría erizarse el vello de mi piel,
mi saliva espesarse y mi respiración descompasarse,
el segundo hacerse eterno
y al escribirte que se queme lentamente ese papel,
pero este esquivo texto es como una rosa de plástico,
como un cielo sin ángel y este demonio sin infierno.
Una lucha vana, un dilema cruel y un desengaño.
Dama sin paño para el caballero, sin guerra ni en el medievo,
sin paz y sin consuelo, sin amor... así no puedo.
No puedo con este rápido segundo,
ni con el papel que fue ceniza,
desprecio estas rosas y este cielo;
este dilema que tiempo hace que es ciego.
mi saliva espesarse y mi respiración descompasarse,
el segundo hacerse eterno
y al escribirte que se queme lentamente ese papel,
pero este esquivo texto es como una rosa de plástico,
como un cielo sin ángel y este demonio sin infierno.
Una lucha vana, un dilema cruel y un desengaño.
Dama sin paño para el caballero, sin guerra ni en el medievo,
sin paz y sin consuelo, sin amor... así no puedo.
No puedo con este rápido segundo,
ni con el papel que fue ceniza,
desprecio estas rosas y este cielo;
este dilema que tiempo hace que es ciego.