Tus ojos no son verdes,
pero el alma se me cubre de primavera
cada vez que me miras.
Tus labios no son fresas,
pero en ellos mueren dulcemente
todos mis inviernos.
Cuando nos tocamos,
el mundo deja de girar.
No hay tierra bajo los pies,
solo cielo que se curva
para no interrumpirnos.
Eres el disfraz de mi vacío,
la mentira que prefiero,
el veneno que no quiero curar.
Tengo el corazón de porcelana,
y aun así, tiembla
sin romperse entre tus dedos.
Me pierdo en tus cabellos,
como raíces que buscan refugio
en la sombra húmeda del deseo.
Tu tronco de mármol se incrusta
en mi carne sedienta,
mientras tus ojos no se apartan
de los míos que ya son tuyos.
Te siento llegar
como el viento que sabe a promesa,
a vino tinto,
a luna que baja del cielo
solo para vernos arder.
Te extraño en cada segundo
que no cabes en mis brazos.
Me gustas cuando me quieres,
pero más aún cuando eres fuego,
furia, tormenta,
y me arrastras contigo
a un universo sin relojes,
sin gente,
sin reglas.
Ahí donde solo hay piel,
almas enredadas,
y un ejército de mariposas
que se niega a morir.
-Dior
pero el alma se me cubre de primavera
cada vez que me miras.
Tus labios no son fresas,
pero en ellos mueren dulcemente
todos mis inviernos.
Cuando nos tocamos,
el mundo deja de girar.
No hay tierra bajo los pies,
solo cielo que se curva
para no interrumpirnos.
Eres el disfraz de mi vacío,
la mentira que prefiero,
el veneno que no quiero curar.
Tengo el corazón de porcelana,
y aun así, tiembla
sin romperse entre tus dedos.
Me pierdo en tus cabellos,
como raíces que buscan refugio
en la sombra húmeda del deseo.
Tu tronco de mármol se incrusta
en mi carne sedienta,
mientras tus ojos no se apartan
de los míos que ya son tuyos.
Te siento llegar
como el viento que sabe a promesa,
a vino tinto,
a luna que baja del cielo
solo para vernos arder.
Te extraño en cada segundo
que no cabes en mis brazos.
Me gustas cuando me quieres,
pero más aún cuando eres fuego,
furia, tormenta,
y me arrastras contigo
a un universo sin relojes,
sin gente,
sin reglas.
Ahí donde solo hay piel,
almas enredadas,
y un ejército de mariposas
que se niega a morir.
-Dior