Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cometí suicidio dándote mi amor,
me hicieron mal tus besos,
pero al irte, me hiciste el favor
de volver a comandar mis huesos.
Ni al padre en la confesión
le menciono que asesiné un recuerdo,
anoche viendo un culebrón
di gracias de que aún soy cuerdo.
Y si te fuiste, le doy gracias a todo,
te fuiste y yo quedé en pie sin cicatrices,
oí que hasta de andar, perdiste el modo
y vieras qué bien van mis raíces.
Lloré como los machos lloran,
lloré con sangre y sufrimiento
pero ahorita los ángeles me enamoran
y tengo orgía con cada nuevo cuento.
Estábamos felices y ahora estoy dichoso,
nos besábamos y ahora beso cisnes,
el amor ya no me es empalagoso
y aunque peso más, me siento fitness.
me hicieron mal tus besos,
pero al irte, me hiciste el favor
de volver a comandar mis huesos.
Ni al padre en la confesión
le menciono que asesiné un recuerdo,
anoche viendo un culebrón
di gracias de que aún soy cuerdo.
Y si te fuiste, le doy gracias a todo,
te fuiste y yo quedé en pie sin cicatrices,
oí que hasta de andar, perdiste el modo
y vieras qué bien van mis raíces.
Lloré como los machos lloran,
lloré con sangre y sufrimiento
pero ahorita los ángeles me enamoran
y tengo orgía con cada nuevo cuento.
Estábamos felices y ahora estoy dichoso,
nos besábamos y ahora beso cisnes,
el amor ya no me es empalagoso
y aunque peso más, me siento fitness.