nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Estar triste como uno solo puede estarlo
cuando es un viajero solitario en una estación
de trenes ignota.
Vacía ,cuando el reloj marca las 4.30 de la madrugada
de un día; sí un día preciso. Domingo.
El escenario es el consabido, asientos vacíos , salvo por
dos viejas que bostezan y cabecean su cansancio rodeadas
de cierto aroma a desolación.
Entonces comienza a escalar el ramalazo de dolor
en el alma, como solo puede sucederte estando solo
en una estación de trenes a las 4.30 de la madrugada.
No acepto discusión alguna , lugar último de la tierra.
Ni te vas, ni nadie te espera, como un perro mojado
tiritando de frío, después de una tormenta y entonces
el dolor mordisquea tu sabor.
cuando es un viajero solitario en una estación
de trenes ignota.
Vacía ,cuando el reloj marca las 4.30 de la madrugada
de un día; sí un día preciso. Domingo.
El escenario es el consabido, asientos vacíos , salvo por
dos viejas que bostezan y cabecean su cansancio rodeadas
de cierto aroma a desolación.
Entonces comienza a escalar el ramalazo de dolor
en el alma, como solo puede sucederte estando solo
en una estación de trenes a las 4.30 de la madrugada.
No acepto discusión alguna , lugar último de la tierra.
Ni te vas, ni nadie te espera, como un perro mojado
tiritando de frío, después de una tormenta y entonces
el dolor mordisquea tu sabor.
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