Marcelo Namicela
Poeta recién llegado
Rap de un sueño
Zarpé a mi ambición de sobrevivir
atado a un sueño inquieto sin cumplir.
“Zapatero a tus zapatos” (célebre refrán)
rimo arte y estilo, mi talento es escribir
en prosa o en verso libero mi pensar,
al ritmo del lenguaje expreso mi sentir.
Más que hobby, es mí sagrado oficio
sin salario, sin honores, mi rebelde vicio,
mi reputación depende de mí sacrificio,
me empeño a surcar el eco del silencio
con las ondas de una voz desesperada,
grita en mi cabeza, moldea la palabra.
Soy el fuego que incendia tu morada
de pasión, de magia, de fina seducción
¡Bienvenida bella dama a mi tentación!
Si alguien pone a juicio mi trabajo
que sugiera cuando el suyo sea un ejemplo,
acepto de un joven o un anciano su consejo
depende el argumento; lo adopto o lo dejo.
Quiero llegar a viejo sin resentimientos
quizá sin compañía, sin fortuna, sin adeptos,
satisfecho de haber hecho realidad mi sueño.
Zarpé a mi ambición de sobrevivir
atado a un sueño inquieto sin cumplir.
“Zapatero a tus zapatos” (célebre refrán)
rimo arte y estilo, mi talento es escribir
en prosa o en verso libero mi pensar,
al ritmo del lenguaje expreso mi sentir.
Más que hobby, es mí sagrado oficio
sin salario, sin honores, mi rebelde vicio,
mi reputación depende de mí sacrificio,
me empeño a surcar el eco del silencio
con las ondas de una voz desesperada,
grita en mi cabeza, moldea la palabra.
Soy el fuego que incendia tu morada
de pasión, de magia, de fina seducción
¡Bienvenida bella dama a mi tentación!
Si alguien pone a juicio mi trabajo
que sugiera cuando el suyo sea un ejemplo,
acepto de un joven o un anciano su consejo
depende el argumento; lo adopto o lo dejo.
Quiero llegar a viejo sin resentimientos
quizá sin compañía, sin fortuna, sin adeptos,
satisfecho de haber hecho realidad mi sueño.