Porque me desnudas en cada una de tus sonrisas,
porque me hipnotizas y me deshaces,
porque te adaptas a mi piel y al tono de mis sueños,
porque te introduces casi instantáneamente entre mis dedos.
Porque desdibujas y vuelves a dibujar cada uno de mis pensamientos,
porque sin vos tiendo a hacerme trizas
y pequeños prismas, de colores y algunos incoloros.
Porque te escapas de mí y vuelves en seguida,
porque cuando vuelves te deshaces si te doy un beso,
porque la noche es insulsa sin vos,
porque los días con vos son casi segundos,
por los días compartidos y los que quedan a tu lado,
por cada uno de nuestros momentos
que a la larga se convierten en años.
Porque estás a mi lado en mis más sublimes deseos.
Por saberte amada y difusa
entre mi piel, mis ojos y mis besos.
Porque estás hasta en el desgaste diario de mis huesos
te voy a regalar mis segundos
mi mente,
mis ojos, para dejar de buscar la perfección en el cielo.
No necesito más que hallarte no tan sólo en mis sueños,
la perfección la obtuve cuando vos descansabas en mi pecho.
porque me hipnotizas y me deshaces,
porque te adaptas a mi piel y al tono de mis sueños,
porque te introduces casi instantáneamente entre mis dedos.
Porque desdibujas y vuelves a dibujar cada uno de mis pensamientos,
porque sin vos tiendo a hacerme trizas
y pequeños prismas, de colores y algunos incoloros.
Porque te escapas de mí y vuelves en seguida,
porque cuando vuelves te deshaces si te doy un beso,
porque la noche es insulsa sin vos,
porque los días con vos son casi segundos,
por los días compartidos y los que quedan a tu lado,
por cada uno de nuestros momentos
que a la larga se convierten en años.
Porque estás a mi lado en mis más sublimes deseos.
Por saberte amada y difusa
entre mi piel, mis ojos y mis besos.
Porque estás hasta en el desgaste diario de mis huesos
te voy a regalar mis segundos
mi mente,
mis ojos, para dejar de buscar la perfección en el cielo.
No necesito más que hallarte no tan sólo en mis sueños,
la perfección la obtuve cuando vos descansabas en mi pecho.