jen jen
Poeta fiel al portal
Es raro cómo se puede morir y seguir caminando,
cómo se puede uno desangrar y seguir comiendo
o peor aún, cómo uno puede dejar de sentir y seguir respirando
seguir viendo, escuchando, ocupando un espacio, inutil pero un espacio.
Y así sólo respirando, sobreviviendo;
ir, venir, llegar, salir... pero a la vez no estar
sólo es un cuerpo inerte sin sueños,
y lo que queda de sangre sin un grado de calor;
es como ácido recorriendo todo el cuerpo;
aquel cuerpo o lo que quede de él.
Y las lágrimas aquellas gotas heladas,
no hacen más que quemar centímetro a centímetro cada gesto de tu rostro;
hasta que te quedas sin rostro,
sólo el fabricado,
aquel sin emoción alguna,
aquel que todos creen ver entero...
Observar tus manos y verlas más que vacías;
llenas de nada, no puedes ni tocarte...
Tus piernas inútiles muletas de plomo;
y a la vez tan débiles como serpentinas
que no pueden ni sostenerte
cómo se puede uno desangrar y seguir comiendo
o peor aún, cómo uno puede dejar de sentir y seguir respirando
seguir viendo, escuchando, ocupando un espacio, inutil pero un espacio.
Y así sólo respirando, sobreviviendo;
ir, venir, llegar, salir... pero a la vez no estar
sólo es un cuerpo inerte sin sueños,
y lo que queda de sangre sin un grado de calor;
es como ácido recorriendo todo el cuerpo;
aquel cuerpo o lo que quede de él.
Y las lágrimas aquellas gotas heladas,
no hacen más que quemar centímetro a centímetro cada gesto de tu rostro;
hasta que te quedas sin rostro,
sólo el fabricado,
aquel sin emoción alguna,
aquel que todos creen ver entero...
Observar tus manos y verlas más que vacías;
llenas de nada, no puedes ni tocarte...
Tus piernas inútiles muletas de plomo;
y a la vez tan débiles como serpentinas
que no pueden ni sostenerte