tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El brillo sigue intacto en los ojos aunque siga ausente, la mueca sensible de siempre y ese raro musgo constante del pasado, muestran desdicha y dejan entre ver un rasgo frágil y una fugaz sonrisa pagana. La nada ofrece su costado más tétrico mientras tanto la lluvia moja unas pocas palabras vacías. El viento muerde la carne que vive en las miradas perdidas de las gentes. Pasa junto a mí el reflejo de la noche mientras camino hundido entre extraños. El mundo ha jugado su carta más cruel esta noche, creo que es la soledad.