De la Ibérica es ramal
unido al Mediterráneo,
su quietud es sepulcral
de la calma es sucedáneo.
Del Maestrazgo estoy hablando,
sierra agreste y pedregosa
por su flora esta penando,
de su fauna temerosa.
Montañas emparedadas
tierras de labor contienen,
a la aventura sembradas
a ver si las lluvias vienen.
Duro es vivir del arado
si labras, las piedras mueves
la tierra el viento ha robado,
tu mala suerte remueves.
Cielo negro o despejado
su helada lluvia de piedra,
a la mies color tostado
de espiga frágil, la quiebra.
Avalanchas de tormenta
discurren por las quebradas,
arrastran impetuosas
las pocas tierras labradas.
Mediterránea es su flora
soleada, de agua escasa
el pino, si puede aflora
el matojo está en su salsa
Con mimo su fauna guarda
al reptil y al roedor,
al tábano, la moscarda
y a ese buitre planeador.
Ante las adversidades
el lugareño ha entendido,
que la unión de voluntades
al Maestrazgo ha seducido.
Amadeo.
unido al Mediterráneo,
su quietud es sepulcral
de la calma es sucedáneo.
Del Maestrazgo estoy hablando,
sierra agreste y pedregosa
por su flora esta penando,
de su fauna temerosa.
Montañas emparedadas
tierras de labor contienen,
a la aventura sembradas
a ver si las lluvias vienen.
Duro es vivir del arado
si labras, las piedras mueves
la tierra el viento ha robado,
tu mala suerte remueves.
Cielo negro o despejado
su helada lluvia de piedra,
a la mies color tostado
de espiga frágil, la quiebra.
Avalanchas de tormenta
discurren por las quebradas,
arrastran impetuosas
las pocas tierras labradas.
Mediterránea es su flora
soleada, de agua escasa
el pino, si puede aflora
el matojo está en su salsa
Con mimo su fauna guarda
al reptil y al roedor,
al tábano, la moscarda
y a ese buitre planeador.
Ante las adversidades
el lugareño ha entendido,
que la unión de voluntades
al Maestrazgo ha seducido.
Amadeo.
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