davidul
Poeta asiduo al portal
Esos rastros perfilados
por la delicadeza del frió,
hace resurgir el vendaval,
de la angustia pasajera,
dentro de las habladurías del silencio.
Solo queda caminos vacíos,
cordilleras llanas,
mundos dormidos,
recostandose en mi sosiego,
la presión, que quiebra mis ojos,
ya tan cegados de llorar,
humedeciendo el jardín,
de las flores disecadas.
Vuelve a hervir la salvia,
de un apagado noviembre,
vuelve como siempre,
a rugir la resonancia,
reviviendo el viejo tambor....,
mientras que se desmaya,
los pétalos de la flor.
por la delicadeza del frió,
hace resurgir el vendaval,
de la angustia pasajera,
dentro de las habladurías del silencio.
Solo queda caminos vacíos,
cordilleras llanas,
mundos dormidos,
recostandose en mi sosiego,
la presión, que quiebra mis ojos,
ya tan cegados de llorar,
humedeciendo el jardín,
de las flores disecadas.
Vuelve a hervir la salvia,
de un apagado noviembre,
vuelve como siempre,
a rugir la resonancia,
reviviendo el viejo tambor....,
mientras que se desmaya,
los pétalos de la flor.