Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me he detenido ya, quiero la puesta de sol mirar,
me he puesto al revés, dando la espalda al ayer,
ya no voy a llorar, aunque no pueda olvidar,
al ver la desolación, que hoy quiero dejar detrás.
Cuando se oculte el sol, ya no lloraré por él,
no quiero tristeza, y lágrimas, no derramaré,
ha llegado el tiempo, de poder al cielo mirar,
un bastión para el corazón, yo quiero encontrar.
Sale la luna posándose en el celestial escenario,
y siento florecer otra vez, mi alma de lobo solitario,
veo que las estrellas brillan, hacen coros al unísono,
y un rayo de luna dice que no estoy tan solo
Hoy volveré a dormir, y quizá también pueda soñar,
un luminoso rayo de luna, quiso mi senda alumbrar,
un rayo dorado, que la señora luna me quiso mandar.
me he puesto al revés, dando la espalda al ayer,
ya no voy a llorar, aunque no pueda olvidar,
al ver la desolación, que hoy quiero dejar detrás.
Cuando se oculte el sol, ya no lloraré por él,
no quiero tristeza, y lágrimas, no derramaré,
ha llegado el tiempo, de poder al cielo mirar,
un bastión para el corazón, yo quiero encontrar.
Sale la luna posándose en el celestial escenario,
y siento florecer otra vez, mi alma de lobo solitario,
veo que las estrellas brillan, hacen coros al unísono,
y un rayo de luna dice que no estoy tan solo
Hoy volveré a dormir, y quizá también pueda soñar,
un luminoso rayo de luna, quiso mi senda alumbrar,
un rayo dorado, que la señora luna me quiso mandar.