murdock
Poeta adicto al portal
Nunca se dejó morir
nunca, ni siquiera cuando estaba desolada
se repetía para si una oración de las eras pasadas,
para sentirse relajada se quitaba las sombras que llevaba en las espaldas
Se sintió siempre luchadora
insensible a las banalidades
diosa de los versos que repetían los sacristanes
intensa musa de los endiosadores de las realidades
Nunca se dio cuenta de lo desgastada que estaba
de que se había rendido
mucho antes de empezada la batalla
y que lloraba sobre la nota
de una vieja canción empolvada
que se perdía con tonos menores sobre el horizonte.
Se creía utopía
Solo era el discurso podrido de los inspirados de la nueva era
y entonces se marchó sobre aquella triste canción
porque se dio cuenta que no era diosa si no una creación
nunca, ni siquiera cuando estaba desolada
se repetía para si una oración de las eras pasadas,
para sentirse relajada se quitaba las sombras que llevaba en las espaldas
Se sintió siempre luchadora
insensible a las banalidades
diosa de los versos que repetían los sacristanes
intensa musa de los endiosadores de las realidades
Nunca se dio cuenta de lo desgastada que estaba
de que se había rendido
mucho antes de empezada la batalla
y que lloraba sobre la nota
de una vieja canción empolvada
que se perdía con tonos menores sobre el horizonte.
Se creía utopía
Solo era el discurso podrido de los inspirados de la nueva era
y entonces se marchó sobre aquella triste canción
porque se dio cuenta que no era diosa si no una creación