Razonamientos.

ISIDRO MUÑOZ

Poeta recién llegado
Regreso de nuevo hacia una senda cálida
los dedos que ya una vez alcanzaron estremecerme rozan mi pecho
acarician mi carne, dibujan mis labios, palpan mi cuerpo.
Este cuerpo que no tiene remembranza ni razones, solo discierne el momento.


Y te miro, me detengo con parsimonia en tu pupila
y vislumbro el amor que llevas dentro.
Me dices te amo, soy tuya, te pertenezco
sin manifestar palabras, sin disipar el aire entre nosotros
porque es tu atisbo el que recita los versos.


Me procuras el corazón en cada roce, te entregas sin un ápice de remordimiento.
A veces sin razón, sin motivo, como si fuese la inexorable naturaleza de la mujer
querer sin meditar las cosas, sin importarle el tiempo
(porque el tiempo es antítesis cuando se aman dos cuerpos).


Entonces la reminiscencia de aquella amarga traición emerge de mi hades interno
y me lamento, lamento que no pueda ser correspondido el amor que me tienes
porque no encuentro en tu persona donde depositar la ternura que yo tengo
(tengo, tuve, ¿tenía?... ya no recuerdo).
Porque te miro y no estoy satisfecho, busco, trato con agonía de quererte aquí dentro.
Empero a mis esfuerzos no logro concertar el cariño, la mirada tuya que yo ya no poseo.


Como me gustaría corresponderte mi vida y ampararte en tu cielo…
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba