mi amigazo dreik.
mirá, estoy seguro que seguramente nadie que mire venezuela de larguito querrá estar allí ahora.
pero te cuento algo. seguramente nadie que mire este no-lugar de larguito querría venir aquí ahora. y a otros tantos no-lugares más.
maduro es un cabrón, lo sabemos todos. seguramente hasta nuestro prix el cheros lo sabe. seguramente todos cambiarían mil veces las ruinas de caracas por los placeres de miami. incluida la cúpula del partido succionista unido.
sin embargo, ¿cuánto de eso en realidad te daría verdadera «libertad»?
es más. la libertad para aspirar a hacer el cambio de las ruinas por los placeres en realidad nunca estuvo coartada por el simple hecho de que tal «libertad» estuvo siempre solamente al alcance de unos pocos.
quizás porque lo que instagram nos vende como libertad en realidad es el botín de un millón de vidas segadas por los siglos de la barbarie.
pero es que aún después de adquirir la libertad de cambiar las ruinas por los placeres, hay un precio que tenés que pagar - evidentemente diferente al de aguantar la desesperación material y la desesperación del estómago que reina en venezuela. pero un precio, sea como fuere: diluir quien habías sido para aceptar la imposición de una nueva individualidad.
vale versh.
salud mae.
Aplausos de pie.
Has definido la realidad de la libertad: que no es real. Y para ponerlo más claro LA LIBERTAD NO ES REAL.
Lo que llamamos libertad es un sentimiento, una sensación, un instante... pero, para que dicho sentimiento, sensación o instante se produzca, debes primero satisfacer otras prioridades, necesidades y bases de convivencia.
Cuando se tumba un tirano, una dictadura, no se accede inmediatamente a la libertad, pero al menos se dan oportunidades de conseguirla, oportunidades que bajo una tiranía solo los puestos más encumbrados logran, claro que hasta mientras dicen sus discursos de equidad al resto.
Y claro, no es extraño que los hijos y parientes del tirano vivan... ¡ en otro país ! , para disfrutar así la libertad pagada con la opresión al resto.
Si la realidad es que muy pocos envidian la vida del dictador... nooo. Lo que envidian es la vida de sus hijos.
Es importante decir las verdades, y saberlas decir de modo que se rompan las falsas ideas.
Las falsas ideas han llevado a la aceptar estupideces que nos embrutecen facilitando nuestra sumisión.
LA RIQUEZA ES MALA... pero el dictador es millonario.
LA POBREZA ES NOBLE... pero el dictador se da vida de Rey.
LA AMBICIÓN ES UN PECADO... pero el dictador mete mano en todo negocio.
No en balde esa doble cara termina consumiendo al tirano en su reinado de intrigas y traiciones, y se ve obligado a matar por mantenerse en la cumbre.
Por esto es importante señalar al que levanta falsedades como si fueran realidades.
Hay que señalar sus mentiras y exponer la verdad, para que no sea una sola voz la que se escuche o lea.
Ya cada uno tomará su decisión entre las opciones... pero es necesario brindar las opciones.
Conseguir la libertad dentro de una tiranía te lleva a ser tirano, a luchar por el poder y tomarlo para ti.
Conseguir la libertad contra la tiranía será una estupidez inmediata, pero a largo plazo te libera.