Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo te quise mucho.
Pero ya, te olvidé.
Necesitas el Derecho a la intimidad, y el reposo.
No hablas. Y no te escucho.
El Universo se enciende y se apaga. Porque Alláh es el No-Ser y la No-Violencia.
Está en la lengua. Y las tentaciones diabólicas, nos piden que no seamos.
Dejo de ser, por consiguiente.
Ni novio ni amigo, ni confidente.
Ni secretario, ni emisario ni misionero.
Solamente, un cigarro que humea, apoyado en el cenicero.
Te lo estás fumando, por esa ausencia.
Te falta, quizá, mi presencia.
A veces, crees que te libero de las cadenas de la demencia.
Aquieto tu mente. Y eso que me compraste en el mercadillo. Pero soy inteligente.
En ese Mare Magnum de gente. ¿ Quieres que te saque brillo ?
Y salga el genio, de la lámpara maravillosa.
De Pinocchio, Pepito Grillo.
Y de ti, la voz de la conciencia.
¿ Para qué ? Para que alcances Justicia.
Entonces, sí. Como don Felipe de Borbón y doña Letizia.
Pero ya, te olvidé.
Necesitas el Derecho a la intimidad, y el reposo.
No hablas. Y no te escucho.
El Universo se enciende y se apaga. Porque Alláh es el No-Ser y la No-Violencia.
Está en la lengua. Y las tentaciones diabólicas, nos piden que no seamos.
Dejo de ser, por consiguiente.
Ni novio ni amigo, ni confidente.
Ni secretario, ni emisario ni misionero.
Solamente, un cigarro que humea, apoyado en el cenicero.
Te lo estás fumando, por esa ausencia.
Te falta, quizá, mi presencia.
A veces, crees que te libero de las cadenas de la demencia.
Aquieto tu mente. Y eso que me compraste en el mercadillo. Pero soy inteligente.
En ese Mare Magnum de gente. ¿ Quieres que te saque brillo ?
Y salga el genio, de la lámpara maravillosa.
De Pinocchio, Pepito Grillo.
Y de ti, la voz de la conciencia.
¿ Para qué ? Para que alcances Justicia.
Entonces, sí. Como don Felipe de Borbón y doña Letizia.
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