Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Calamidad, la altura del sopapo,
y en el alud opaco de la lluvia,
un terreno de coches sin ventanas,
intransitable asir de limo, fango y óbices,
alquitrán del atrezzo de las náuseas,
vertiginosos códices del cierzo,
carmín de plastilina hundido en los volcanes,
insurrectos efluvios, quintaesencias,
se inoculan en pieles como píxeles,
y es esa misma piel la que envuelve al planeta,
y es un espacio sísmico de intestinos,
anacondas de agua que se ahoga.
Y el gigante católico del tiempo,
casi tan invisible como la visión.
-No se puede observar sobre observado-.
y en el alud opaco de la lluvia,
un terreno de coches sin ventanas,
intransitable asir de limo, fango y óbices,
alquitrán del atrezzo de las náuseas,
vertiginosos códices del cierzo,
carmín de plastilina hundido en los volcanes,
insurrectos efluvios, quintaesencias,
se inoculan en pieles como píxeles,
y es esa misma piel la que envuelve al planeta,
y es un espacio sísmico de intestinos,
anacondas de agua que se ahoga.
Y el gigante católico del tiempo,
casi tan invisible como la visión.
-No se puede observar sobre observado-.