El Canto del Halcón
Poeta recién llegado
Realización Absoluta.
En el tupido bosque de tu pelo
Do arde deslumbrante el fulgúreo anillo
Veo correr mil ninfas tras de sus néctares
Y derramarlos prestas sobre tu blanco pecho.
Son tus labios de niña los que calmarán mi sed
Son tus manos lenguas de fuego que todo lo tocan
Son tus piernas suaves lazos que todo lo atraen
Arden los cuerpos, como solo pueden arder dos cuerpos
Cuando la pasión desborda los ríos de la sangre
Y se abre paso hacia el negro de la noche.
Nuevo mundo el que aparece detrás de las llamas
Mil acordes que se entonan misteriosamente
Llenándolo todo del ritmo de nuestros fluidos.
Y no hay ni un rincón sin consumirse por las llamas
En tanto el sonido de tu voz se torna absoluto silencio
Y tus ojos se cierran cual si cayeras en el más dulce de los sueños.
Desde el más recóndito resquicio de mi ser
Se eleva la energía absoluta,
Y en su camino hacia lo eterno destruye nuestros cuerpos
Dejando solo nuestras almas unidas como si fueran una sola
Palabra, o un solo sonido viajando por el infinito
Trascendiendo universos y realidades.
De repente, lo entiendo absolutamente todo
y no tengo
Pluma para apuntar.
Ya no existen indeterminaciones,
Ni siquiera la gravedad.
Si me lo hubieran dicho, no me lo habría creído
Que iba a ser en el fondo más inviolable de tus ojos
Donde se hallarían las respuestas.
Pero tú no lo sabes, ni siquiera escuchas mis gritos
Solo te aferras con tus labios al fuego que emana de mi cuerpo
Y me llevas al fondo de tu ser.
En el tupido bosque de tu pelo
Do arde deslumbrante el fulgúreo anillo
Veo correr mil ninfas tras de sus néctares
Y derramarlos prestas sobre tu blanco pecho.
Son tus labios de niña los que calmarán mi sed
Son tus manos lenguas de fuego que todo lo tocan
Son tus piernas suaves lazos que todo lo atraen
Arden los cuerpos, como solo pueden arder dos cuerpos
Cuando la pasión desborda los ríos de la sangre
Y se abre paso hacia el negro de la noche.
Nuevo mundo el que aparece detrás de las llamas
Mil acordes que se entonan misteriosamente
Llenándolo todo del ritmo de nuestros fluidos.
Y no hay ni un rincón sin consumirse por las llamas
En tanto el sonido de tu voz se torna absoluto silencio
Y tus ojos se cierran cual si cayeras en el más dulce de los sueños.
Desde el más recóndito resquicio de mi ser
Se eleva la energía absoluta,
Y en su camino hacia lo eterno destruye nuestros cuerpos
Dejando solo nuestras almas unidas como si fueran una sola
Palabra, o un solo sonido viajando por el infinito
Trascendiendo universos y realidades.
De repente, lo entiendo absolutamente todo
y no tengo
Pluma para apuntar.
Ya no existen indeterminaciones,
Ni siquiera la gravedad.
Si me lo hubieran dicho, no me lo habría creído
Que iba a ser en el fondo más inviolable de tus ojos
Donde se hallarían las respuestas.
Pero tú no lo sabes, ni siquiera escuchas mis gritos
Solo te aferras con tus labios al fuego que emana de mi cuerpo
Y me llevas al fondo de tu ser.
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